Ella vuela y no tiene alas
galopando sin manos,
se viste con ricas galas
uniendo mundos lejanos.
Es el puente que ilumina
la sombra de la distancia,
su luz pura y cristalina
nos regala su fragancia.
No es pan, pero nos sustenta
no es vino, pero emborracha;
su pulso dulce alimenta
y las penas nos despacha.
Es eco de un abrazo
un encuentro que acaricia,
es el nudo de este lazo
y que nos trae la albricia.
UnVueloTenaz
©Violeta