Lucía gómez

NOCHE FRÍA...

Sigue aún, la casa antigua

resguardando sus huellas

en las contraventanas.

No puedo deshacerme

de su sillón verde,

bello como su nombre.

¡Y el tiempo, que no vuelve!

Es el problema de los que se van

temprano, en una noche fría,

muriéndose despacio.

L.G.