Hoy la vi risueña
Había pasado la tormenta
Esa que tumba techos y siembra granizo en las grietas de la soledad
Hacía mucho frío, pero la vi risueña.
Eran casi las seis
Y las seis siempre es una hora triste
Y más con la humedad y con este frio.
Pero la vi
Bajaba por la ladera, por ese caminito angosto y empinado
Y traía una luz tan grande
Que parecía el sol partiendo la tarde.
Como si no fueran las seis
Como si fuese el cenit de las doce del día.
Sé que no viviré con ella como viven las huallatas.
Sé que nos separan abismos…y hasta mis propias tormentas
Sé que no será mía, ni seré suyo
Estamos a tantos mundos de distancia.
Y quiso meterse en mí la tristeza.
Pero fue tan grande el sol que traía en la sonrisa
Que me olvidé de la hora
De mi pena
Del frio
Del granizo en mis grietas,
de la lluvia.
Me quedo con su alegría
Seguirá siendo mi musa, mi musa escondida.
Quizá en otra vida
Sí, quizá en otra vida mi mundo esté más cerca del suyo
Y ya no sienta frio
Y ya no duelan las seis.
Quizá en otra vida, sí
Mientras tanto, agradezco a Dios,
Porque su Sol, cuando bajaba la ladera
Me calienta todavía…
@Marcos Reyes Fuentes. Cusco 01.03.26 @Safecreative