TALITA EN SALTO DE BAÑO
Sobre una calle bonaerense,
cuelga Talita a caballo
de un tablón que cruza
de acera a acera
y de ventana a ventana.
Talita tiembla de miedo
mientras conversa con Manu,,
mientras habla con Horacio
y lleva puesta una bata,
una salida de baño, mientras cuelga
inmersa en una discusión tremenda.
Talita se mueve poco,
avanza a cortos saltitos,
afina la puntería y, entonces,
el tablón cruje, se tambalea
con gran peligro de vida,
lanza el paquete con clavos
contra el hueco abierto en la otra ventana
y acierta como una gaucha,
con una gran puntería.
Una lanzamiento modesto, sí,
pero también destacable,
una proeza ordinaria.
Gaspar Jover Polo