¿Por qué será, me pregunto yo
que la vida cada día duele más?
¿Por qué será
que la avaricia del ser humano
es más fuerte
que la empatía y el amor?
Oh, ¿por qué
nos dividimos por cuestiones de ideologías,
de quién es más
y quién es menos,
si en realidad la perfección no existe?
¿Acaso no os preguntáis
por qué vivimos así?
Si al final de cuentas
somos distintos en pensamientos,
pero iguales en esencia:
personas de carne y hueso
que, al final,
llegamos al mismo destino incierto
llamado muerte.
M.M