SUFRIR VIVIR
Si uno no sufre, no sabrá vivir en este mundo desgarrador que nos arranca la piel del alma y nos deja temblando frente al espejo.
La vida no se aprende en la risa, sino en la grieta, en la noche que no termina, en el adiós que se queda como un cuchillo sin nombre.
Sufrir es abrir los ojos cuando todo arde, es comprender que el corazón también sangra en silencio y late, aun roto.
Vivimos porque duele, porque cada herida enseña el peso del abrazo y el valor de la luz cuando por fin regresa.
Si uno no sufre, no sabrá vivir, porque es en la caída donde el alma descubre que todavía puede levantarse.