Roma.

RETAGUARDIA (1)

Pensá en tu retaguardia, digo. 
Ese lugar donde guardás
lo que no mostraste.

Ahí viven tus palabras no dichas, los “casi”,
las despedidas que ensayaste frente al espejo, que dices que no te gustan dar.

¿Quién sos cuando nadie te mira?
¿El que avanza… o el que recoge los restos?

Tal vez tu verdadera fuerza
no esté en el frente, sino en esa parte tuya que, aun rota, decide quedarse y sostenerse.