Aunque el mundo se derrumbe
o sea solo una simulación,
aunque todo esté en mi contra,
mi alma terca y fiel
te elegiría 998 veces.
He sentido la frialdad de otros cuerpos,
besos que sabían a soledad,
miradas vacías donde yo no existía,
y caricias que no tocaron
ni una sola fibra real de mi alma.
Y tú…
fuiste el error del sistema,
la grieta en la lógica perfecta,
la chispa que no estaba programada.
No quiero una voz metálica
diciéndome que todo pasa por algo, que estoy destinada a otro encuentro sin sentido. Porque mi corazón
aún late en rebelión.
Y si tengo que huir del algoritmo,
lo haré.
Si tengo que desafiarlo mil veces,
lo haré.
Porque tú
fuiste la excepción.
Y yo,
la que se rebeló 998 veces…
solo para encontrarte.