He de ser corderillo
que salta en el otero
huyendo de la turbia
mirada de la tierra
y escaparme del hato
que cuidan los pastores
en busca de otros cerros,
melgares y praderas.
He de ser por mí mismo,
hacer lo que deseo,
caminar el camino
de mis propias ideas.
Desnudarme del polvo
que producen mis pasos
y cubrirme del polvo
que produzcan mis huellas.