Henrique

Azucena

Ruego a cada pizca de arena,

Que acaricie mis pies con su textura,

Que nazcan imposibles azucenas,

Y lo fresco y lo cálido, vean su juntura

 

En una azucena, la fragancia florece

Como una piel que acariciar

Mientras la brisa la siente 

Y sostiene una sutil felicidad