La vida de un genio
es siempre azarosa,
la perla que llora:
de la concha, injerto;
un vivir de ensueños,
de lucha y zozobra,
rebelde reforma
de todo lo impuesto;
vida de caídas,
de envidias que matan
el tenaz esfuerzo;
letras de agonía
pedazos del alma:
mensajes del cielo...