gaspar jover polo

MOMENTO DE FUGA

MOMENTO DE FUGA

 

Fue a la entrada de Roma,

allí donde el tráfico nos empujaba

en una dirección precisa

aunque también algo incierta.

Se acercaba la ciudad

al mismo tiempo que

las luces del atardecer

ganaban espacio al otro lado

del parabrisas, sobre la ruta

densamente poblada de autos

en dirección a la urbe.

Y fue precisamente en ese instante

cuando nos detuvimos. Se notó apenas,

fue cuestión de un segundo tan solo,

pero la verdad es que

nos detuvimos, que lo conseguimos;

el segundo no transcurrió

ya que se detuvo el tiempo

exactamente un segundo.

Qué poco, ¿no? Pero entonces

una gran ilusión inundó la cabina

del automóvil, un éxtasis colectivo

pues también se había detenido la luz,

pues en este espacio de tiempo tan corto

se estancó la pérdida de claridad vespertina.

 

Gaspar Jover Polo