Dicen que la vieron envuelta en sábanas deslucidas,
que sin provecho alguno traicionó algo que no existió
y que el amor nunca permaneció,
que su mirada esconde secretos borrosos porque abjuró de una imaginación,
al son del Clair de lune,
envuelta en esas mismas sábanas maculadas.
Fueron perjurios,
vestia ropas claras sin manchas,
uno que otro error
y lealtad prolongada.
Mintieron,
sonriendo,
mintieron.