William26🫶

Grito En El Acantilado

GRITO DEL ACANTILADO

 

 

Dicen que en lo alto del risco

la voz se vuelve destino,

y el que no se atreve al grito

se queda abajo, en el olvido.

Se escucha un grito en la sierra

que hace temblar a la roca;

no es un hombre: es esta tierra

que va cantando en mi boca.

Soy hijo de los barrancos,

del águila y del abismo,

donde el silencio es tan blanco

que se oye latir lo mismo.

¡Que se alcen ya los violines,

que mi pecho no se calla!

¡Que retumben los confines

donde el cobarde se halla!

Que se abran las cordilleras,

que el viento afloje el camino;

voy a soltar las banderas

que me clavó el destino.

¡Ay, ay, ay, ay…!

del pensamiento!

¡Ay, ay, ay, ay…!

se lo lleva el viento!

Mi voz no tiene fronteras,

ni el aire me pone freno;

traigo venas de cantera

y un corazón de trueno.

He dormido entre peñascos,

he bebido luz de estrella,

y aprendí que el miedo es casco

que se rompe cuando estalla.

¡Que tiemblen los campanarios,

que la noche se arrodille!

¡Voy cruzando los calvarios

con la garganta en cuchille!

Si me caigo, que sea al cielo;

si me rompo, que sea en canto…

que no vine por consuelo:

¡vine a desgarrar el llanto!

¡Ay, ay, ay, ay…!

del acantilado!

¡Ay, ay, ay, ay…!

se me vuelve relámpago!

Yo no le canto a la sombra

ni le rezo al desaliento;

mi garganta es una honda

que dispara contra el viento.

Si la vida es despeñadero

yo la cruzo de un salto alto,

porque el miedo es prisionero

y el que canta vive en alto.

¡GRITO DEL ACANTILADO!