Dejemos que esa paloma blanca
vuele libremente
hacia los cuatro puntos cardinales.
No pongamos en una mira asesina
su frágil cuerpo alado.
Seamos todos consecuentes,
que se impone siga volando.
Y lo pido por los míos,
por los de ustedes
y por millones de otros.
Ahora no tengo más palabras,
porque este breve discurso
es mi sentida
petición a la esperanza.
El Huagiro
Madrid, Febrero 2026