«Estoy nadando por nadar» fue la oración que hizo que todo se fuera al carajo.
Con esa simple frase incendiaste mi alma hasta dejarla vacía.
Las cenizas que quedaron pintaron todo en mi de color negro.
¿Como puedes decir que me amaste y al mismo tiempo sin aviso tan solo te cansaste de mí?
Me encantaría decirte que siempre soy fuerte, súper poderosa, valiente.
Pero cuando nadie me ve, flaqueo.
Hoy me doy cuenta que había un vacío en mí que llene de excusas.
“solo está estresado”
“es una mala racha”
“todo pasa”
“todas las parejas tienen sus momentos”.
Sé que te cuide más a ti que a mí.
El problema fue que nadie cuido de mí cuando yo lo necesitaba
Acepte migajas envueltas en excusas
Calle verdades porque eran incómodas.
Omití situaciones por no querer ver
Pero al final. Todo fue culpa mía.