Te lo advierto: el día que te vuelva a ver, no habrá autocontrol que valga. Voy a recorrerte a besos y la ropa simplemente nos va a sobrar. Durante el día, seré el romántico que te conquista con detalles, pero al caer la noche, las paredes de nuestra habitación sabrán lo que es la verdadera pasión. Necesito una eternidad para amarte como tengo planeado.