KETZAL

CLÍNICO

El sentido se derrite en las paredes

el sentido también en los espejos

se ha perdido la capacidad de observar

cuánto se trata de una vida tras otra

 

Si digo que no en qué me convierto automáticamente

si digo que sí, cuánto se hunden los filos en mi espalda

las venas siempre expuestas

abiertas al tajo intempestivo

 

Mi voz dejó hace mucho de tener eco

cuánto puede sangrar la herida 

si por más que la vea solo muta

si por más que la ignore solo figura como víscera

 

En este plano, cuánto debo de apartarme de mí

desde qué rincón debo seguir y solo seguir

alucinando con remedios del alma

por momentos el final se ríe de su moraleja

 

Toda la atención a los filos y barrancos

la inmensidad es ahora textura y oscuridad

la luz solo es un pañuelo perecedero

qué mano lo agita

 

Toda la atención en busca de silencio y paliativos

el placer previo desde cuándo cuestiona al posterior

mi cuerpo expulsa todas las palabras reservadas

toda la explosión que distorsiona impotencias