Pese a los años no encontré mi vocación
Viví por la ilusión de mi yo infante
Ignorante frente a la frustración.
Recuerdo que alguna vez
El metro cerraba sus puertas,
Mi familia se apartaba en nostalgia
Y yo decidí divagar.
Cual mayéutica
Me pregunto y reflexiono;
¿Ignoro la rutina?
O ¿es aquello que me aprisiona?
¿Por lo qué escribo sin relevancia?
Son todas mis palabras nulas frente a la vida. Soy impotente, llegan lágrimas y el mundo sigue, las personas deambulan creyendo tener un propósito.
Casi ayer creía que el poder legitimaba la felicidad, casi hoy escribo sin un sentido, casi siempre mañana será otro día...