Austero es tu lenguaje,
como de natural y libre es la luz de tu paisaje,
especialmente inolvidable...
Un territorio apache,
donde suena la música de una melodía inagotable,
y tus ojos de ese verde...
¡Qué buena tarde!
con una india que tiene mucho de notable,
de fuego y de torrente...
Y llegó la noche,
que actuó con todo su arte para envolverte,
con su canícula absorbente...