Luis Barreda Morán

El Final de Los Días Compartidos

El Final de los Días Compartidos

Se apagó la mañana que tejía nuestras ropas con el hilo del sol
y el nido que formamos en la cama quedó vacío como un barco sin mar
la leche del desayuno ya no tiene el sabor de tu presencia
las sábanas guardan la forma de un cuerpo que ya no volverá
y el pan de cada día se parte ahora con manos diferentes.

Tu hijo que crecía en mis sueños como planta en la ventana
no verá la luz que yo pensaba darle con mis cuidados
se perderán las historias que pensaba contarle cada noche
los pasos que imaginaba juntos por las calles del futuro
se borraron como dibujos que la lluvia deshace en el vidrio.

El espejo del baño ya no refleja dos cepillos de dientes
la puerta no espera tu llave a ninguna hora de la tarde
el ruido de la tele ya no compite con el sonido de tu risa
el sofá tiene ahora espacio de sobra para un solo cuerpo
las tazas en la alacena cuentan una historia de mitades.

Queda flotando en el aire la pregunta sin respuesta sobre aquel amor
como humo que no encuentra ventana por donde escaparse
las palabras dichas se quedaron a vivir en las paredes
los silencios compartidos ahora pesan como piedras en los bolsillos
y lo que fue verdad o mentira ya no tiene importancia alguna.

Los días futuros serán ríos que corren por distintos valles
tus mañanas tendrán otros rostros tomando café en tu cocina
mis tardes buscarán nuevos soles para calentar la casa vacía
la ciudad que caminamos juntos ahora tiene calles diferentes
los lugares que amamos guardarán sus recuerdos para siempre.

Tu nombre quedó escrito en la lista de las cosas que se fueron
mi voz ya no pronunciará las sílabas que formaban tu presencia
las fotos guardadas en cajas son testigos de un tiempo cerrado
el abrazo de aquella noche se congeló como el último beso
y tu cuerpo se volvió territorio prohibido para mis manos.

El tiempo pasará como agua entre los dedos de la memoria
tus pasos sonarán en aceras que yo nunca volveré a pisar
mis ojos no mirarán el momento en que tus ojos se cierren
la muerte que te lleve no tendrá mi mano sosteniendo la tuya
y cada uno seguirá su camino hacia el último silencio.

—Luis Barreda/LAB
Tujunga, California, EUA 
Diciembre, 2022.