Acariciar
la herida
que de rienda al caminar.
Sombras palpitando
en un ayer que acecha sin memoria.
Romper la realidad,
por verte florecer entre lágrimas
esparcidas por el transito del tiempo,
respirar
la barrera que separa una mirada
por el que no ve más
que su estrella incomprendida por vaivenes
acariciando el brotar,
la valentía que tiene tu desdicha impuesta
por merecer el destello que calla tu gloria.