Elias Castellano

ANDALUCÍA,  “OCHO AL INFINITO”

 

 

SEVILLA

 

Hay entre Sevilla y Triana

un puente para cruzar

un río, que en su corriente,

pretende unirse a la mar,

y al pasar bajo sus arcos

deja en sus piedras la sal.

La Giralda, con orgullo,

quita pelos a la cosa

al compás de un abanico

entre guitarras y coplas.

 

ALMERÍA

 

¡Madre, ya estoy viendo el sol

saliendo por Almería!

¡Abre las ventanas, niño,

que es el sol de Andalucía!

Y mira, desde el desierto,

un forajido cabalga,

viene robar oro verde

que hay bajo mares de plata

y se pierde en el Ejido

derecho a la mar salada.

 

CÁDIZ

 

Por la muralla, oteando

con traje de guerrillera,

riza sus tirabuzones

como buena piconera.

En su macuto, un gabacho.

En su corazón, La Pepa.

Y una bóveda cerúlea

que es su mantilla perfecta.

 

De Jerez fueron los caldos

que Aníbal llevó en su bota

para quitarle el sentido

a las milicias de Roma.

 

CÓRDOBA

 

A la fuente cordobesa

del Potro, ¡cuanto la quiero!

Porque de enero a diciembre

me sabe su agua a Romero,

y cuando bebo esas aguas...

De Torres, me pinta un sueño.

 

Sobre el puente arde la luna

y Córdoba se estremece.

Cantan las aguas de un río

que a la mezquita engrandecen.

Y un ángel marca fronteras

diciéndole a la corriente:

 

-Para mirar esta joya,

mucho más, ya, ni te acerques.

 

GRANADA

 

Canta sueños orientales

el viento sobre Granada

arrullados por los ecos

de las fuentes de la Alhambra.

 

El Darro, entre los cipreses

se arrastra a besar sus plantas.

Y suspira el Sacromonte

cuando la voz del muecín,

clama en la Vela dorada.

 

Embrujos del Albaicín.

Sierras de cumbres nevadas

dan un abrazo si fin

a un poeta verdiblanco

que es el orgullo de España.

 

HUELVA

 

Marisma, pinos y arenas.

Retama, jara y romero.

Tres carabelas que parten

para ensancharnos los cielos.

 

Huelva nos mostró la senda.

Y el camino de regreso

nos lo muestra protectora

la madre de los romeros.

Cuando yo ¡Rocío! imploro,

no llamo al de la mañana.

Llamo, a la que está en Almonte,

¡Andaluza y capitana!

 

 JAÉN

 

Cazorla mece a su niño,

y Sanlúcar, lo despierta

para que llegue a los mares

dejando sabor de sierras.

 

¡Que me oigan las olivitas

de los viejos olivares

de Jaén; verdes, y negras!

Por Despeñaperros vengo,

¡Abridme por Dios las puertas!

Que traigo el corazón lleno

de sueños, coplas y guerras

para ofrecerlo a su virgen.

¡Su virgen de la cabeza!

 

MÁLAGA

 

La Axarquía viste de blanco

como una niña coqueta,

y Ronda, muerta de celos,

se ha vestido de goyesca.

 

La luna canta verdiales.

Y Málaga, recoleta, 

se viste de bandolero

por no levantar sospechas.

 

Boqueronas con salero

bordan biznagas en seda

en las velas de un pesquero.

 

¡Señor, qué tierra tan bella!