Los ecos de esta habitación
Me taladran los sueños
Interrumpen el abrazo de morfeo
Entre culpas y recuerdos
Imagino momentos lejanos
En qué con destreza lograba
Fabricarme sonrisas en el rostro
Rumiando mis culpas
Las horas pasan
Me distrae el reloj
Revelando las cuatro
Me sobresalto por todo el tiempo que ha pasado
Ya sin dramas ya sin llantos
El desvelo cotidiano se vuelve mi compañero
Sin embargo suspiro
Hincho el pecho orgullosa
Sobrevivo cargando el peso de algunos años
Mi espíritu ahora fortalecido
Marcha firme por buen camino
Me miró y sonrió
Creando mi propio destino
Así altiva, sonoro digo
Mi nombre es Natalia.
Kash Baac