Me aterra el silencio si no escucho tu paso,
me aterra que un día te canses de mi ocaso.
¿Qué sería de los míos? ¿Qué sería de mi casa,
si tu luz, que es mi norte, de pronto se apaga?
¿Qué sería de mí si tu luz no me alumbra? Si el fuego de tu amor se aleja, dejándome en penumbra. ¿Qué sería de mi fe, de mi altar y de mi guía? Si me falta tu mano, se me acaba la alegría.
Es un frío de muerte pensar en perderte,
el único miedo que me hace un hombre inerte.
Caminar por la vida con mi alma perdida...
¿Qué sería de este poeta? Si sus letras están vacías.