HISTORIA QUE NACE, CRECE Y DURA EN EL ETERNO...
En la sangre se siente un antiguo latido
un murmullo de siglos que no se apagó;
es el rastro del padre que nunca se dio por vencido
y el sueño de abuelos que el tiempo guardó.
Y gotea la imagen de la madre dando inicio
como fuente constante de amor y de fe;
su vientre fue el cauce, su entrega el oficio
la luz que en la sombra nos mantiene en pie.
Es ella el origen, la raíz de la historia
la que arrulla el futuro con voz de cristal;
en su tierno regazo se guarda la gloria
de un pueblo que busca su bien terrenal.
Como el soplo divino que no tiene fin
un legado que vence al invierno más tierno
y florece constante en nuestro jardín.
manteniéndose el aliento de los siglos
MuchoSentiemientos
©Violeta