racsonando

¡Lloviznas! Dedicatoria escolar

Abrió su despertador de horizontes,
el chico de las lloviznas ambrosía,
y con un grito de dulzainas,
escribió un sol en la agonía.
¡Ninguna pizca de martirio!
¡Ninguna voz de ultratumba!
Solo un epitafio soleado
donde el amor no se derrumba.


¡Lloviznas! Que riegan el jardín del pecho,
colores de guitarras que susurran al derecho.
Pasos ligeros, danza entre nubes de algodón,
¡perfumes de sol latiendo en el corazón!


Recorre los senderos de su imaginación,
creando mundos de asombro y de maravilla,
mares de estrellas en constante expansión,
un faro de luz que en su mente brilla.
Cielos infinitos donde el amor es el guía,
en su pequeño paraíso no cabe la hipocondría.


Cada gota es una caricia,
un susurro del universo,
vivir y amar es la primicia,
la belleza escrita en verso.
¡Sin límites! ¡Sin fronteras!
¡En su ser florecen las primaveras!


¡Lloviznas! Que riegan el jardín del pecho,
colores de guitarras que susurran al derecho.
Pasos ligeros, danza entre nubes de algodón,
¡eterna sinfonía en el corazón!


¡Lloviznas! ¡Lloviznas!
¡El aula vibra y no se rinde!
¡Lloviznas! ¡Lloviznas!
¡La imaginación nos distingue!

 

Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos.