Estefanía o \'Expediente Vallecas
Cuatro chicas que en el baño,
sentadas frente a un tablero,
juegan a un juego extraño...
¡CON EL MAL TIENEN UN COQUETEO!
El tablero hecho de madera
contiene letras y números,
y con cada pregunta certera
éste hará un movimiento brusco.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
Las manos de Estefanía
sobre el triángulo se mueven
y en eso aparece Sor María
¡y tras!...las piezas llueven.
El tablero en dos se parte,
las chicas mudas se quedan,
se hace un silencio cortante
y sus manos unidas tiemblan.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
Del tablero una negra ceniza
aflora y todas la observan,
el miedo a ellas las paraliza
y a Estefanía contemplan...
... qué a su boca ingresa un humo
que las pone temerosas,
sus amigas a lo sumo,
a ella, la tocan recelosas.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
Sor María besa el crucifijo
mientras reza un padrenuestro,
cree ver algo maligno
en aquel humo siniestro.
El espíritu atacaba
a la joven sin piedad,
en el colegio y en la casa
era un espíritu de maldad.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
En el barrio de Vallecas
en una zona de gente pobre,
una familia confiesa
que hay demonios en el clóset.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
Ella en cuatro patas camina
sin que tenga ojos ni boca,
con la cabeza casi invertida;
todos creen que está loca.
La observan espiritistas,
sacerdotes y una medium,
buscando objetos o pistas...
incluso rezan un tedeum.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
Día a día Estefanía
iba anunciando a los suyos,
que pronto se marcharía
y no llorarán por su luto.
Estefanía murió,
la vida no le fue justa,
su familia la lloró,
su recuerdo aún asusta.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
Fue en los años noventa
en que se dió origen al mito,
mito que se hizo leyenda...
¡YA VERÓNICA HABÍA NACIDO!
Cómo \'Expediente Vallecas\'
la policía lo nombró;
un fenómeno a secas
que nunca nadie entendió.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
Poco después su familia
sin comprender los fenómenos,
de esa casa se marcharía...
ya que iban a volverse locos.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.
El otro lado del portal
te puede llevar al infierno,
nunca juegues con el fuego eterno...
ya que es sinónimo del mal.
No juegues con la güija
que puedes llamar al mal,
hay demonios, malos espíritus...
siempre ocultos tras el portal.