Cielo acaramelado. Abril de seda.
Trufa, excentricidad; Milena en horma
de honda sinceridad. Sopor de norma:
Irse en el esplendor de luna leda...
lirio sin respirar, lejana queda.
Lijo la prontitud, salir del corma;
Verla, por el valor versal que forma.
Darle, mi devoción cariz que enreda.
Marcho a la integración rutil; Que nuestro
sino, ¡Se dictará en solemne atril;
Toma mi resurecto dote herido!
Ando resucitado, en luz al estro
verde, que definió un caudal marfil.
¡Rumbo a tu erupcionante flébil nido!
Que siendo dos sin voz,
quede del amor la hoz.