HERIDAS DEL ALMA
Con tristeza en el alma,
llorando me quedé,
por los golpes de la vida
y las heridas de mi corazón.
Cada lágrima que cae
y roza mi piel,
es como una llama encendida
que consume mi ser.
La soledad es mi amiga,
la que escucha mi pensamiento,
la que aconseja mi corazón
cuando ya no encuentro aliento.
He vivido solo,
cansado, frustrado y decepcionado,
por no poder encontrarte,
por no saber seguir amando.
A veces me pregunto
si el destino se burló de mí,
si el amor era un sueño
que nunca fue para mí.
Pero aún con el alma rota,
entre sombras y dolor,
sigo esperando el día
en que sane mi corazón.