Mª Pilar Luna Calvo

EL CABALLERO DE LA ESPUELA

Junto al padre Ebro,

el olor a incienso, difuminado,

purificador del espíritu,

pasea por la Seo de San Salvador,

estremece las cúpulas místicas

y presiente todas las culturas

de esta ciudad milenaria.

D. Lope Ferrench de Luna

veló sus armas,

tomó el baño de la purificación,

prometió fidelidad

a la Orden de Caballería,

Pedro IV lo armó caballero,

lealtad y honor

para el apoyo de un reino,

fue padre de María, reina de Aragón,

abuelo de Martín, rey de Sicilia,

el león que sujetaba

la Luna de plata en campo de gules,

sería la marca de sus espuelas.