ROGER MEDINA GUERRA

Constelación en tu piel

En esas rabietas tuyas,

he visto que tu mirada —breve y honda—

labra mi cuerpo,

como lluvia que despierta la tierra,

como rocío que acaricia el surco.

 

Somos tierra y raíz,

Cuando, en el idilio de la noche,

te siento en mi regazo,

anidándote como un secreto,

para que el universo aplauda

la batalla de dos cuerpos.

 

Y después,

amarnos:

sembrar constelaciones en la piel,

dejar semillas errantes

en la espesura fértil de los sueños.

 

Déjate amar así,

y no apagues el bullicio de mis caricias,

que en tu piel encuentran morada,

y en tus brazos descubren

la patria más dulce:

esa donde el amor es un mito

que se vuelve verdad

al pronunciar tu nombre.

 

¿Sabes?

aún somos estrellas marinas,

cómplices del vaivén eterno,

navegando un océano

de sueños encendidos.