edgardo vilches

SILENCIOS

Bajo el agua cristalina

que cae de la noche que se acerca,

hay un fuego que persiste

en iluminar los sentidos tristes de los versos,

que, obligados por los espacios melancólicos del olvido,

siembran una voz

en los destinos del silencio.

 

Viajo con caballos heridos

y mustias notas me acompañan

en los sembradíos del camino agreste

donde mil voces sugieren

un tornado de desencuentros,

mientras el destino se frota las manos,

en una atmósfera de climas distraídos.

 

Soy un capitán despojado que emerge

acompañado de una sombra irreverente.

En la luz de la palabra que no crece

viajan los perdidos sueños del tiempo…

En los ocasos rotos de los años

un agua azul está regando

el último adiós de mi silencio…