¡Somos adolescencia!
Somos la voz que crece,
el paso que tiembla
y al mismo tiempo se afirma.
Me dicen “el futuro”,
como si hoy no importara,
como si mis manos jóvenes
no pudieran transformar el mundo.
Pero yo soy presente,
soy pensamiento y pregunta,
soy la chispa que enciende
la antorcha de cada mañana.
Llevo en mí la duda y el sueño,
el miedo y la esperanza,
la fuerza que apenas aprende
y el deseo de levantar alas.
Soy parte de la sociedad,
aunque a veces me ignoren,
aunque piensen que mis ideas
son pequeñas o sin sentido.
Soy quien cuestiona,
soy quien grita lo injusto,
soy quien exige respeto
¡Mírame! ¡Escúchame!
¡Valórame!
Quiero un mundo que me mire
sin burlas ni etiquetas,
donde la juventud no sea
motivo de desconfianza.
La adolescencia no es espera,
es semilla en movimiento,
es raíz que busca suelo,
es mirada que se abre.
Somos la sociedad también,
no un ensayo, no una prueba,
¡somos parte del presente,
somos voz que ya construye!
Camino entre miedos y dudas,
a veces me siento perdido,
me tropiezo, me levanto,
me pregunto quién soy.
Busco en la mirada del otro
una señal de confianza,
un “te entiendo”, un “te escucho”,
un “eres importante aquí”.
Soy adolescente, y mi voz importa.
Soy adolescente, y mi vida cuenta.
Nuestros pasos construyen camino.
Nuestros sueños levantan futuro.
Nuestras dudas también enseñan.
Nuestras preguntas también iluminan.
En mí habita la fuerza
de millones de jóvenes,
que cada día en las aulas,
en las calles, en las plazas,
se atreven a cambiar la historia.
Somos el río
que nunca se detiene.
Traigo conmigo la risa,
el llanto y la rebeldía.
No soy un problema:
soy oportunidad.
La adolescencia no es un vacío,
es una etapa de creación.
Es el puente donde se sueña,
es la fuerza de la transformación.
Escúchenos. No somos ruido,
no somos sombra,no somos problema.
Somos personas que sienten,
que piensan, que buscan sentido,
Queremos ser escuchados
sin burlas y sin desprecio.
Con respeto, con amor,
con igualdad y con justicia.
Míranos a los ojos
y reconoce nuestra dignidad.
Trátanos con ternura,
como quienes ya construyen.
Si se nos da confianza,
respondemos con grandeza.
Si se nos da respeto,
crecemos con libertad.
Denos un lugar,
denos un espacio,
denos su escucha,
denos su abrazo.
Soy adolescente
y valgo por lo que soy.
Soy adolescente
y mi voz ilumina.
No me digas “espera”,
no me digas “calla”,
porque el mundo también es mío,
porque el presente también me pertenece
Somos respeto, fuerza
somos vida, dignidad,
somos amor en movimiento,
somos parte del ahora,
somos raíz y camino.
¡La adolescencia importa!
¡La adolescencia transforma!
¡La adolescencia vive,
y la sociedad vive en nosotros!