Marcos Reyes Fuentes

Del Eco hasta el Latido

No es la memoria culpa de lo ido,
ni el alma debe al tiempo servidumbre
es sólo la razón, que por costumbre
habita lo que no es y nunca ha sido.
 
Mas no es el sueño un yugo maldecido
ni es la nostalgia simple podredumbre;
la mente es ancha y honda como cumbre,
y en ella cabe un mundo no nacido.
 
El arte está en pasar y no en quedarse,
en ver la vida alterna como espejo
que muestra, lo que es por lo que pudo.
 
en distinguir el aire del ahogarse,
y en entender que el único consejo
es regresar del eco hasta el latido.
 
Por ello:
 
No busques fuerzas en armas o armaduras
ni en la coraza el ánimo confíes;
que el fuerte al fin se quiebra si sonries,
mas la raíz se afianza en la hendidura.
 
Madurar es volver a la llanura
después de pernoctar en zonas frías
es habitar las propias galerías
sin confundir la luz con la blancura.
 
El mundo real no es recio ni es perfecto
tiene goteras, tiene grietas, tiene
el peso exacto de lo que está vivo.
 
Pero te espera. Siempre. En lo secreto
de un té caliente, de una mano que retiene,
de este presente corto y tal vez definitivo.