A medida que se multiplica la información, de ser buena pasa a ser contaminante. En la sociedad de nuestro tiempo, el ruido es tan grande que sacude nuestros cuerpos y nos aparta de los ritmos naturales. Este asalto del citado ruido y otros estímulos graves, a través de nuestros oídos mente y cuerpo, añade una carga extra de estrés a todos los que intentamos sobrevivir en un entorno que, de hecho ya es altamente complejo. Ante esta multiplicación del \"ruido informativo\", vale la pena que nos preguntemos, si es un error en nuestra evolución o bien desempeña una función en la supervivencia de nuestra especie.