HACED LA PRUEBA
Habiendo posado algunos segundos
la mirada en un objeto cualquiera,
la puerta de un garaje por ejemplo,
el objeto se reconsidera,
haced la prueba, y alcanza importancia,
y los matices lo dotan, entonces,
de una personalidad.
Y si seguimos con los ojos puestos,
viene a suponer una obligación
destacar algunas de sus virtudes,
de sus rasgos menos comunes.
Alcanza una transcendencia,
se agranda, luce pletórico,
y ya no te quedas ocioso
pues se convierte al instante
en fuente de inspiración.
Gaspar Jover Polo