La vida es, todo un gran drama, toda una gran tragedia
Cómo la de aquel hombre, que a Dios quiso retar
Un buen día en el bosque, comenzó a gritar
Donde está el Dios donde, que acabe la comedia
La noche muy serena, se tornó tan inquieta
¡Dios quiero que aparezcas! ¿¡Será que me tienes miedo!?
Blandió filosa espada, gritando con denuedo
Tristes flores llorando, la espada vil saeta
Más de pronto apareció diminuto mosquito
que empezó a picarlo, en la cara en los ojos
El mosquito zumbando; más del hombre despojos...
De pronto una voz fuerte...indefenso el bichito.
Si un mosquito te venció, ¡Con Dios nunca podrás!.
Siempre muy necio el hombre; siempre quiere ser más.
Todos los derechos reservados ©️
Salvador Santoyo Sánchez
25/02/2026