Intuía, que sus libidos labios
deseaban recrearse, aquí en mi boca.
¡Adivinas que no soy una roca!,
vociferó su pensamiento sabio.
Regálame un beso linda boca,
quiero ser de Ti, Tu pasatiempo.
¡Ella susurró!: \" Todo tiene su tiempo,
su Majestad el beso me aloca\"
Miré insolita a la prototipo.
En su aposento, la luz de una vela
iluminaba con mucha cautela
la anatomía de su piel canela.
La grácil doncella, a su estereotipo
la esculpía en un modelo tipo.
Suavemente las yemas de mis manos
se fundieron en el ritual pagano.
Acaricié la epidermis de su piel
y, la savia de su dermis sabor miel.
Pues SACRO y PROFANO, van de la mano.