Tenías razón, el más sincero poema es ese que no se escribe por vanidad. Es el que se deja en la cárcel del silencio,el que quema debajo de la piel y surge espontáneo ,como brota la semilla regada por la lluvia de sentimientos genuinos.
Tenías razón y tarde lo comprendí. No era solamente flores y chocolate, ni siquiera el beso oportuno secando las lágrimas del dolor,de la frustración... No, no era solamente eso.
Tenías razón, y el frío hoy seca mis huesos sin tregua, sin piel, porque esta última la dejé para arropar lo que la pasión no pudo,ni nunca podrá.
Tenías razón, y hoy vuelvo al recuerdo como quien se enfrenta al pelotón de fusilamiento... Pero queda vivo ,para sufrir otra mañana.
W.M®