kyvuse

Papel laurel

Me gustaría saber

cómo solo tú

puedes hacerme odiar.

No es mentira cuando digo

que imagino el puente que llevase

al castillo donde su llama me consume.

Me da igual

si tus besos son

gloria para la mirada,

por sentir un corazón que huye

de una realidad

ficticia por la suerte amada

en la soledad gritando,

mátame, pero no olvides

mi pasión por desearte

la libertad que conlleva

a nuestro fino hilo inmortalizado por el baile,

de dos almas grabadas por los restos de un instante.