extraño el amanecer
extraño la claridad que traía a mi vida
extraño a la heroína de mi cuento
extraño al claro del bosque en mi alma,
al que solía ir para mantener la calma
esa flor que desapareció
la que traía luz a medianoche
el que mostraba los colores vivos
del bosque llamado alma
Ahora solo hay luz de luna y estrellas