Otra mañana gris, sin tu sonrisa;
despierto sola, en esta cama vacía.
Recuerdo tus ojos, tu piel, tu risa,
haciendo el desayuno, una danza que ya no es la misma.
El café se enfría, el pan se endurece,
tu ausencia es un hueco que no se llena.
La tostada se quema, el silencio crece,
y yo aquí, sola, con esta pena.
Los pequeños gestos, los que me enamoraron,
ahora son recuerdos que me atormentan.
Tu mano en mi espalda, tu voz que me preguntaba: \"con una o dos de azúcar?\" Y en beso terminaba,
son ecos de un amor que se fue, ahora tu sombra se pasea en la casa
La mayor tristeza, no es el gran dolor,
sino los instantes, que no volverán a ser.
Como esta mañana, que ya no es la misma,
sin ti, mi amor, sin tu calor, sin tu querer.