Lourdes Aguilar

POLVO ERES

Hay quienes evitan mancharse

con la simple tierra del suelo

Por considerarla algo inmundo 

Manipulable sólo con guantes 

Y lejos de sus pulcros recintos 

Pisos y superficies las desinfectan 

Ropa y paños a conciencia las tallan 

Y ni el polvo reposado disculpan 

Aunque el origen de todo alimento 

En sus entrañas oscuras se gesta 

 

Los niños que inocentes juegan 

Embarrándose alegres con ella 

Sin pensar en bacterias ni virus 

Enseguida son reprendidos 

Y el prejuicio así se transmite 

 

La tierra cuya superficie tapamos 

Con planchas de duro concreto 

Deprendiendo hasta el último tallo 

Para quejarnos después agobiados 

Del frío extremo o el calor infernal 

Juzgando a la natura de implacable y hostil 

 

Habituados a hacer y gozar por encima  

a caminar desdeñosos y altivos 

Con la tierra siempre bajo los pies 

Escarbando y envenenando su faz 

 

Hasta el día que nuestro cuerpo  

De toda dignidad despojado 

Cual cáscara pestilente y corrupta 

Volvamos de nuevo en su seno