Pienso que para perder un amor
primero poder debemos ganarlo;
pero como casi nunca logramos
ganar plenamente algún corazón,
nada se pierde, nada se ganó:
todo es vano intento, no nos amaron,
vivimos entre espejismos y engaños:
realidad que se torna feroz;
entonces hemos vivido vacíos,
nada ganamos pues nada se tiene
al fin todos somos fatuos olvidos;
seguimos sólo sombras que nos hieren,
aún nuestro gran amor no ha existido:
amamos una verdad que se pierde...