Quinteros Fabian

HOY DEBO SOLTARTE

                   

                 HOY DEBO SOLTARTE

  Y la noche me mira sin párpados, como si supiera que voy a desangrar mi nombre sobre el filo de tu recuerdo.
  Hoy debo soltarte, aunque mis manos aprendieron la forma exacta de tu espalda, aunque mi voz aún pronuncie tu risa como una plegaria que nadie responde.
  Hay un silencio afilado en la casa, cruje el suelo, tiembla la sombra, el reloj contiene la respiración antes de dar el siguiente golpe.
  No sabes o tal vez sí que Te amé hasta romperme los huesos, hasta quedarme sin orillas, hasta incendiar cada puente por cruzar hacia tus brazos.
  Pero el amor, cuando duele así, se vuelve un cuarto sin ventanas.
  Un aire que no alcanza, un latido que amenaza con detenerse si no huye.
  Hoy debo soltarte como quien suelta un cuerpo en el abismo y escucha el eco
interminable de lo que fue, no es valentía, es supervivencia.
  Me quedaré aquí, entre las ruinas de tu perfume, recogiendo los pedazos de un “para siempre” que se oxidó en mi boca.
  Si vuelves la mirada, no me busques, estaré aprendiendo
a respirar sin tu nombre, a caminar sin tu sombra, a cerrar la puerta aunque del otro lado todavía estés tú.
  Hoy debo soltarte, y el mundo, al fin, se rompe conmigo.