Makoto yuki

Nadar en vocĂȘ

Morra, dejá que nade por todo tu ser.
Chamita, solo así te podré conocer.
Y si eres mina, solo destrúyeme.
Después, a besos, reconstrúyeme.


Flaca, quiero que mi boca roce tu piel.
Parecerá como la abeja buscando miel.
Wacha, hay que jugar entre las sábanas,
ser el león que te come en las mañanas.


Pues al final no importa cómo te diga,
solo que una sonrisa de ti consiga.
Hacerte feliz, pronunciando tu nombre,
que me digas con orgullo que soy tu hombre.