Yo buscaba un deleite,
en el amanecer de una juguetería celeste,
un martes y trece...
Y encontré tu escaparate,
como pájaro en el agua o como pez en el aire,
sin temor a excederme...
Lo supe con olerte,
que te llamabas alba y estabas esperándome,
con tu solete presente...
Y me acoplé a tu encaje,
donde el placer nos sobrevino tumultuosamente,
en una danza delirante...
Comentario de autor: Cuando escribo fantasía, estoy realizando un viaje por la irrealidad...algo a lo que me cuesta renunciar.