Lincol

SIN MIEDOS, SIN NOMBRES

 

SIN MIEDOS, SIN NOMBRES


Me gustas cuando me pierdo
y acepto, sin brújula, tu mano:
el horizonte se borra,
el camino ya no es camino.

Me gustas cuando me invitas
a cruzar la línea desnuda
—esa que nadie dibuja
pero todos reconocen—
y el mundo, cómplice, calla,
y el aire se vuelve promesa.

Me gustas porque en tu locura
—ese vértigo sin red—
encuentro la mía, dormida,
despertando en tu respiro.

Me gustan tus besos que nombran
lo que mi boca no supo,
tu deseo que me reconoce
sin espejos ni disfraces.

Así, tuyo: latido compartido,
sin modales que nos separen,
sin excusas que nos vistan,
solo este temblor desnudo,
esta verdad sin palabras
que inventa, otra vez, el mundo.


— LMML