Kiara Alvarado.

Siempre serás mi Luna🌙🌑

“Lo que fuimos y ya no somos”
Te conocí un veinte de enero,
entre risas mojadas y sol de verano,
y pensé qué bonita,
sin saber que años después
ibas a dolerme tanto en las manos.
Al principio eras solo una cara linda
entre piscinas y cumpleaños ajenos,
pero el destino, caprichoso,
me fue llevando a tus gradas,
a tus llamadas de madrugada,
a tus “¿cómo estás?”
cuando el mundo me pesaba entero.
Te amé en silencio
cuando todos miraban al lado equivocado.
Me reía con el hermano,
pero mi corazón tenía tu nombre
escrito en voz baja
y miedo en cada latido.
Te besé a escondidas del mundo
y al mundo le sonreí fingiendo.
Jugamos a ser amigas,
a ser casi algo,
a ser nada,
a ser todo sin título.
Fuimos atardeceres en unas gradas,
batallas de rap en una sala,
miradas que decían demasiado
y palabras que nunca se dijeron completas.
Cuando mi vida se rompía,
tú estabas.
Cuando mi pecho sangraba en silencio,
tú llamabas.
Y yo creí que eso era amor,
o tal vez lo era.
Pero también fuimos celos mal entendidos,
bloqueos en diciembre,
besos que dolieron más de lo que sanaron,
frases que se quedaron girando en la cabeza
como un “¿qué hubiera pasado si…?”
Nunca fuimos oficiales,
pero tampoco fuimos simples.
Éramos una línea sin nombre,
una historia escrita a lápiz,
una promesa que nunca se atrevió a existir.
Y un día,
sin darnos cuenta,
dejamos de insistir.
Las llamadas se hicieron cortas,
luego inexistentes.
Las gradas quedaron vacías.
Las notas ya no tenían indirectas.
Nuestros nombres dejaron de aparecer
en las búsquedas del otro.
No hubo despedida dramática,
ni última confesión bajo la lluvia.
Solo silencio.
Un silencio largo
que terminó diciendo lo que nunca pudimos.
Hoy no sé nada de ti.
No sé si aún corres al atardecer,
si alguien más te hace reír en llamadas nocturnas,
si alguna vez piensas en mí
cuando escuchas una canción triste.
Y tú no sabes nada de mí.
No sabes que aprendí a soltar,
aunque me costara años.
No sabes que ya no comparto indirectas,
ni pregunto por ti en voz baja.
Fuimos una historia intensa,
imperfecta,
inconclusa.
Pero ya terminó.
Ahora somos dos desconocidas
que alguna vez se amaron
de una forma rara,
profunda,
y equivocada en el tiempo.
Y aunque a veces me pregunte
qué hubiera pasado si…
la verdad es que lo nuestro
solo podía existir
en el recuerdo.
Y ahí se quedará. 🤍